
Esta pinícula recuerdo haberla visto con papá y mamá en el cine Victoria de verano, y era tan pequeñita que no entiendo cómo puedo acordarme de ella, pero sí, bien que me acuerdo, porque me agarré tal miedo que después de ver personas convertidas en figuras de cera que después le agarré un pavor total a los maniquíes de Vilima, Galerías Preciados y toda tienda donde fuera con ellos de compras en Sevilla, y si eran maniquíes de niños, peor aún, creía que los cogían y directamente hacían figuritas para los grandes almacenes...socorro!!!!