miércoles, 4 de noviembre de 2009

Funny Girl.

A esta pinícula fui sola porque mis amigas se fueron después de la infantil, ahora que lo pienso no sé cómo me dejaron verla,se pasaron el muchacho y la muchacha
dándose besos, cantando y volviéndose a besar todo el rato, no me enteré bien del guión porque tenía detrás mía dos admiradoras de Omar Shariff jadeando, suspirando,aullando y babeando por él, no sé qué le verían, él llevaba los ojos pintados ( eso al menos, decía una de las dos,comentando),yo no le veía la gracia.

martes, 3 de noviembre de 2009

Oliver!


Esta pinícula no la ví en el cine de mi tío, sino en el de la competencia, el cine Quevedo, más conocido como cine Regañá, (una especie de pan crujiente típico del pueblo), pero es de justicia mencionarlo en este blog porque era una reliquia, propio de vodeviles y teatros cabareteros .Estaba en un corral ya desaparecido de Coria, el Corral Pitero, y era una auténtica cajita de bombones, una joyita, el cine de Manolito Lamas.De color verde manigua, tenía un entarimado , con cortinas de terciopelo granate, y un gallinero, todo de madera crujiente y vieja, donde, si te peías, crujían las maderas, de ahí el nombre de cine Regañá.Fuí con mi amiga Remeditos y las dos nos enamoramos como tontas de Mark Lester,del cual nunca supimos más nada hasta que con el tiempo resultó ser colega de Michael Jackson.La pinícula es de un muchachito que nace pobre, lo machacan en un orfanato, aparece en el burdel de uno muy malo, que era Oliver Reed, y una mujer muy buena que al final él la mata, pero el niño se salva porque lo encuentra su padre que era muy rico y le pone unos trajes de terciopelo marrón y vive en unas casas que ya me gustaría a mí....Nos gustaba también las canciones que cantaban los niños del orfanato al principio, sobre todo había uno rubito de pelo largo, y nos alegrábamos porque al final el viejo avaro perdiera su tesoro de joyas en las aguas turbulentas del Támesis...La ví creo que dos veces, la primera con mi hermana, que me llevó a verla, y yo llevé pues a mi amiga Remeditos.
Periquitos de esa pinícula: ahí no daban periquitos.

Hace un millón de años.

Nos encantaba a las niñas el modelito de tres trapos de Rachel Welch y su peinado alborotado, los dinosaurios comiéndose a los malos, las agujas de hueso que usaban las mujeres en la caverna donde vivía la tribu de la pinícula, la mala queriéndola matar y al final ellos se juntan.
Periquitos de aquella función :"El perro Pluto".

Homenaje a Manolo el de la Venta.

Entre mis seis y trece años,1966-1973, tenía entrada libre en los cines de mi tío Manolo, que creó una de los mejores entretenimientos que podía haber en un pueblo, y que, aun estando a sólo diez kilómetros de la capital, parecía hasta hace pocos años, estar a años-luz de todo.Los cines Victoria, Estrella y Terraza del Estrella en Coria del Río, Sevilla, funcionaron a pleno rendimiento durante casi veinte años,hasta que el vídeo acabó con todo...pero ya ésa es otra historia........Mientras que en el cine Victoria, que era un cine de verano, veíamos todas las españoladas del momento más hilarantes, ó conciertos de Camarón cuando era un desconocido, y casi lo cubrían con sábanas cuando era la feria del pueblo para evitar el deslumbre de las luces de los cacharritos , en invierno nos refugiábamos por unas horas a ver cosas más cultas en el cine Estrella, -que era el de invierno-, americanadas recalcitrantes, ó románticas, de esas que cuando besaba Omar Shariff a Barbra Streisand en "Funny Girl" las muchachitas suspiraban sin alivio.......El cine de mi tío Manolo costaba 5 pesetas de las de los años 66 al 69, que yo recuerde, pero al ser mi tío, la entrada era gratis y yo esas cinco pesetas me las gastaba en:

-1 paquete de pipas
-1 paquete de kikos
-1 paquete de avellanas
-1 peseta de caramelos y
-un chicle Bazooka ó Dunkin, según Concha la del Puesto tuviera disponible.

Y mi tío, si me quedaba a la sesión de los mayores me regalaba siempre una Coca-Cola...me cundía , pues, el domingo.Así que creo que aprendí a invertir bien el dinero en el futuro a partir de ese empleo responsable de esas cinco pesetas.
Lástima que en los tiempos que corren, ese uso, esa intención de recuperar la pasta bien de una manera ú otra, no nos cuadre a la mayoría de los mayores con nuestras cuentas actuales. Hago este homenaje al cine de mi tío Manolo, porque entrar a través de esas puertas oscuras, con esas cortinas de terciopelo rojo, con aquél acomodador llamado "Pichalarga" al que los niños en la sesión infantil traíamos frito, aquellos cuadros muy bien copiados de Miró y que yo no entendía nada que mi tío pintaba, el piano al final del pasillo pegado al escenario de mi prima Manolita...todo eso me retrotrae a un mundo en el que ya no existen cines de ese tipo, como los de Fellini en "Roma".....Apagarse las luces, los murmullos de la gente, los chistes del público, las mascás del bueno al malo, el olor, bendito olor de las pipas de girasol "La Estrella", que la gente comía a porrillo y llenaba los suelos entre los zapatos de charol de las niñas en domingo, la gente cantando al unísono las canciones de Karina cuando "El Baúl de los recuerdos", el "No-Do", los periquitos (dibujos animados en jerga coriana)..........todo eso queda como una hermosa película en mis recuerdos de niña, y por supuesto un tímido conocimiento cinematográfico y recuerdo cariñoso de lo que ví, gratis, gracias al cine de mi tío.