
Cuando estrenaron Peter Pan creo que no se cabía en el cine, el pobre Pichalarga no daba abasto, estábamos los niños alterados y rebeldes, hay que decir que la infantil era para nosostros lo que el fútbol a los mayores.Los niños y niñas estábamos muy contentos, y ni bien se apagaban las luces y se iluminaba de rojo el escenario, aquello era de un griterío y un jolgorio pocas veces visto.Va de unos niños ricos que están aburridos en su habitación y se presenta otro que sabía cómo volar y vivir para siempre siendo un niño, así, por las buenas, sin crecer ni ná.Traía consigo una miniamiga que desprendía polvo brillante y que también volaba, parecía la versión antigua de aquella cantante medio punki, medio fashion Wendy James, del grupo Transvision Vamp.Esa revolución nos dejó a todos con la boca abierta: se podía crecer y no ser mayor jamás, en un País donde había piratas, cocodrilos que se comían las manos de los malos, en este caso el capitán Garfio,versión rococó de Pierre Nodoyuna, y marineros torpones estilo funcionario franquista.Yo me enamoré de él, o sea, de Peter Pan, sobre todo en la secuencia medio a oscuras cuando vigila a Wendy desde el tejado y su sonrisa en penumbra casi coge la pantalla entera.
Periquitos del día: como ya la pinícula de por sí era de periquitos, mi tío nos obsequió de nuevo con "El Perro Pluto".
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Ta gustao??