
Nos las veíamos todas, era nuestro héroe.
Con su taparrabos, su mujer tan resplandeciente en plena selva, ese niño que nunca tuvimos muy claro quién era ni qué hacía con la pareja, y una mona que era el delirio de los chiquillos.
Es imposible nombrar aquí títulos, vimos tantas...
Nos daba pavor los negritos de África que metían en la olla a los desgraciaítos que capturaban, cuando no los despellejaban ó inflaban a pedradas...y ese grito,cuando se colgaba de las lianas... "Ooooojiojiooooooooooooojiojiooooooooooooo!"....igual que el grito de los que querían cruzar la barca desde la Venta del Mellizo al otro lado del río....
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Ta gustao??