sábado, 14 de noviembre de 2009

Fantomas vuelve.


No recuerdo bien esta pinícula porque era demasiao pequeña, pero sí el miedo descomunal cuando tita Encarna, la mujer de mi tío Manolo y hermana de mi padre, por la razón que fuera me hacía subir al soberao y entre todos los carteles de pinículas que había pintado mi tío, el de Fantomas con la cara verde asomaba siempre desde una esquina a la azotea...

Solos los dos.


Ésta va de torero cateto y pija redomada que lo quiere traer a su terreno.Por aquellos años, Marisol era lo más, o sea, lo más que se podía pretender de una niña-prodigio, aunque yo añadiría redicha y pedante, nunca me gustó, representaba al régimen rancio del tito Paco y su concepción de lo que era el cine con censura.Pero el personal aullaba con sólo verla en la pantalla, y ahí estábamos Remeditos, Anita Pinita y yo comiendo pipas y chicles viendo a lo que intentaban ellos que consideráramos nuestra ídolo.Menos mal que en su momento vino J.Hoyos, unos años más tarde, con sus libros de Hesse, la Joven Guardia Roja y sus discursos de izquierda y nos rescató de la estupidez.Y de seguir viendo pinículas de este calado.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Los crímenes del Museo de Cera.


Esta pinícula recuerdo haberla visto con papá y mamá en el cine Victoria de verano, y era tan pequeñita que no entiendo cómo puedo acordarme de ella, pero sí, bien que me acuerdo, porque me agarré tal miedo que después de ver personas convertidas en figuras de cera que después le agarré un pavor total a los maniquíes de Vilima, Galerías Preciados y toda tienda donde fuera con ellos de compras en Sevilla, y si eran maniquíes de niños, peor aún, creía que los cogían y directamente hacían figuritas para los grandes almacenes...socorro!!!!

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Al final de la escalera





Esta pinícula va de uno que buscando paz interior se va a una casa que parece tranquila...ji hombre,no veas la que le da al pobre hombre, -y al público en general que nos retorcíamos de miedo-, una butaquita de una habitación secreta y una pelotita bajando por una escalera.....al lado de mi amigo Pepe nos encontramos un paquete de marihuana, y ya no recuerdo más....en aquel tiempo ya teníamos 20 años...

lunes, 9 de noviembre de 2009

No desearás la vecino del quinto.


En esta pinícula nos juntamos todo el pueblo para reirnos con un médico que emigra, un vecino mariquita con perrito y una de la realeza como Ira de Furstemberg, ni que decir tiene que los comentarios cada vez que el inefable mariquita salía a escena eran contestados por el personal de manera hilarante!!..Como echo de menos el ambiente de cine de verano, el olor a jazmín de las vallas, el agua fría del botijo y el bocadillo de tortilla a la francesa que mi madre me hacía para quitarme un rato de enmedio!!..

jueves, 5 de noviembre de 2009

El bolero de Raquel.


Ésta la ví en el cine Estrella, y va de un pobre desgraciaíto que le endilgan pra más INRI un niño que se la pasa todo el rato suspirando....por un balón!!..Las imágenes que se ven de Acapulco me parecían fuera de la realidad, viviendo como vivía en un secarral de pueblo como Coria, el colorido añejo de la pinícula hoy en día es de lo más entrañable...y qué decir del protagonista, que siendo un pelanas, consigue al final el amor de la señorita que le daba clases al niño que le endosaron, y éste, después de tantas fatiguitas, consigue su balón.Se ve que antes no existían los chinos.
Periquitos del día:"El perro Pluto".

Cujo.


Ésta fuimos a verla mis primos Antonio y Miguelito con Isaac, el hijo de Pepito el Barbero, al cine de verano Victoria.Como dice mi amigo Ortiga en su comment, la pantalla estaba llena de lagartijas que se paraban en las caras de los protagonistas, y así no tenía sentido muchas veces el guión: lo mismo aparecían en la de Burt Lancaster que en la de Manolo Gómez Bur.La pinícula trata de un perro horroroso que se come a la gente, sale de un césped y va matando a todo el que se le pone por delante,vamos, un horror, me pasé el tiempo con los ojos tapados por el cagazo (que diría un argentino), pero el mejor momento de aquella masacre canina fue cuando uno del público preguntó en voz alta que qué tendría en lugar de pene el perro, siendo un monstruo como era, y otro le respondió en voz alta: "Un pinso!"(Pincho, en jerga coriana)......Jajajajaja!!!!....Al final, mi tío ponía siempre una canción de Peret,"Castigadora", mientras la gente salía, se encendían las luces y algunos se habían quedado dormidos en las sillas de color azul añil de Quidiello.